Regularización
Hace 1 semana
Nos proponemos difundir la historia de la Universidad de Sonora, para lo cual ya se han publicado cuatro libros. Además, nos proponemos opinar sobre política educativa y el conjunto de circunstancias que inciden sobre la educación pública. Se trata de una labor enraizada en el estudio de la historia de nuestro país y a ella habremos de dedicar también nuestro trabajo.
El arquitecto Antonio Toca, quien junto con Francisco López Guerra, José Grinberg y Sara Topelson, realizaron el diseño del nuevo edificio que estará ubicado en el Centro Cultural Universitario (CCU), de la Universidad de Guadalajara, espera que efectivamente haya recursos para terminar la Biblioteca Pública del Estado de Jalisco Juan José Arreola, en 2008. El inmueble constará de 40 mil metros cuadrados, 120 metros de largo y tendrá capacidad para 2 millones de volúmenes, y podrá atender al mismo tiempo a 3 mil 600 usuarios.
El edificio fue presupuestado hace dos años y de entonces acá los precios se han elevado. En ese tiempo costaba 350 millones de pesos y requería 70 millones de pesos adicionales para el equipamiento. El arquitecto Antonio señala que existen una serie de dificultades, porque la construcción “depende de recursos de la Universidad de Guadalajara (UdeG), la federación, el gobierno estatal y el de Zapopan”; considera que tanto el Rector General Carlos Briseño Torres y el presidente del Fideicomiso del CCU, Raúl Padilla López, le comunicaron el 29 de enero que ya cuentan con los recursos para continuar la construcción, pues los gobiernos federal estatal y de los municipios de Guadalajara y Zapopan ya entregaron su parte. Pero al parecer se trata de los recursos presupuestados inicialmente, cuando se realizó el concurso de la obra, y los materiales y el acero han aumentado de precio, nada más en enero de 2008 el acero habría aumentado el 30 %. El constructor está pidiendo al Rector General que negocie con sus financieros el incremento de los precios; pero según un crítico en los medios locales previsoramente Briseño y Padilla dejaron abierto el presupuesto universitario para tener recursos disponibles para la obra.
La obra presenta la dificultad del peso de los libros que tendrá que soportar, ya que actualmente existe un acervo de medio millón de volúmenes, y aunque:
‘No es un mal terreno, pero sí es difícil. La cimentación se hizo a base de pilotes porque no se pudo resolver a base de una loza corrida, porque las cargas en algunos puntos llegan a ser muy fuertes, entonces hubo necesidad de apoyarse en estratos más profundos, más resistentes del terreno. Esto está terminado, se levantó el nivel del sótano, todo el muro perimetral’.
La cimentación fue realizada por una compañía de la ciudad de Guadalajara, mientras que otra empresa constructora se encargará de construir la estructura de concreto. En unos meses estará lista toda la estructura completa, la cual mide 120 metros de largo, al tiempo que “tendrán que contratar todos los acabados, lámparas, cristales, todo lo que recubre el edificio y lo cubre en el interior.” El arquitecto Toca señala que se trata de un edificio sencillo, sin complejidades, para no elevar los costos, que:
‘Las comparaciones son odiosas, pero hay que hacerlas. La megabiblioteca Vasconcelos es una estructura de concreto en el exterior, y todos los acervos son de acero y con la particularidad de que toda la estructura que sostiene los libros está colgada. Tú entras y los libros están colgando, como si estuvieran en un closet de una estructura de acero. Eso, en términos económicos, es carísimo, es una de las soluciones más caras que debe haber. La diferencia con la de Jalisco es que ésta tiene una estructura de concreto, muy regular, es decir, que los claros entre columnas son muy regulares, no hay 700 medidas, es un claro que se repite y permite alojar a una gran biblioteca. Está pensada para alojar 2 millones de volúmenes. Ahora tiene más de medio millón y tiene colecciones de documentos históricos, no sólo de Nueva Galicia, sino que el Occidente del país está concentrado históricamente en esta biblioteca.’
Habla de una arquitectura regular, prácticamente sin recubrimientos, con lozas de concreto y sin plafones para no elevar los costos. Se estudia la idea de que sean pisos de concreto, con textura y color, pero sin alfombras; no se usarán granitos ni mármoles, por la misma razón apuntada antes. El edificio tendrá pocos acabados, tal vez hacia el sur y el norte tenga una lámina de cobre. Según Toca costará cuatro veces menos que la Vasconcelos, para cuya construcción se destinaron mil 300 millones de pesos. Ésta es un poco más grande ---44 mil metros cuadrados---, pero a su juicio fue planeada sobre las rodillas, porque carecía de libros y la llenaron con lo que encontraron; en cambio la Biblioteca Juan José Arreola será la segunda más importante del país y tendrá un gran valor histórico.
‘En realidad son dos bibliotecas, nosotros lo propusimos así y esto fue una de las cosas que al jurado le llamó la atención. Un edificio es para la biblioteca pública, en donde la gente hace su consulta. Los acervos de libros son de consulta directa, que es lo que permite que mayor número de gente visite y use la biblioteca. Hay otro edificio, podríamos llamarle anexo, más pequeño, con los documentos históricos. Será para consulta, pero no estará abierta al público, porque debe haber control. Se permitirá que algunos documentos se consulten directamente, otros, los más valiosos, a través de microfilmado o copiado.’
La jornada Jalisco. 1° de febrero de 2008. Cultura. Artículo de Cecilia Durán titulado: “Optimista, pensar que la biblioteca Juan José Arreola quedará concluida en 2008”.